Cuando pensamos en un tarro de miel, normalmente solo vemos el resultado final: una miel limpia, brillante y lista para disfrutar. Pero ¿qué ocurre con la miel desde que sale del panal hasta que llega al bote?
En Mel Casa da Torre, nuestra miel artesanal de alta montaña pasa por un proceso de extracción, filtrado y decantación antes de ser envasada. No se trata simplemente de extraer la miel de los panales y meterla directamente en un tarro. Hay que respetar sus tiempos y dejar que la propia miel haga buena parte del trabajo.
Uno de los pasos más importantes es la decantación de la miel durante aproximadamente 20 días en los maduradores. Durante este tiempo, las pequeñas partículas de cera, polen y otras impurezas ascienden naturalmente hasta la superficie y pueden retirarse antes del envasado.
Te contamos paso a paso cómo limpiamos nuestra miel artesanal antes de envasarla.
No necesariamente.
Cuando extraemos la miel de los panales, es normal que pueda contener pequeñas partículas procedentes del propio proceso de extracción: restos de cera, polen, pequeñas partículas del panal y otras impurezas naturales.
Esto no significa que la miel esté en mal estado ni que sea una miel de mala calidad. Al contrario: forma parte del proceso natural de extracción de una miel que procede directamente de los panales.
Por eso, antes de envasar nuestra miel de alta montaña, realizamos un proceso de filtrado y posterior decantación.
La finalidad no es transformar la miel ni someterla a procesos industriales, sino retirar las pequeñas partículas que pueden quedar después de la extracción, respetando al máximo las características de la miel.
Una vez extraída la miel de los panales, el primer paso consiste en pasarla por un colador o filtro.
Este primer filtrado permite retirar las partículas de mayor tamaño que puedan haber quedado durante la extracción.
La miel atraviesa el colador y comienza a caer hacia los maduradores, donde permanecerá durante los siguientes días.
Es un proceso sencillo, pero fundamental para preparar la miel para la siguiente fase.
Y aquí es donde comienza una de las partes más interesantes de la elaboración de nuestra miel artesanal.
Después del filtrado, la miel llega a los maduradores.
Es uno de esos momentos del proceso que, cuando lo ves en directo, resulta espectacular: la miel cae lentamente formando una auténtica lluvia de miel.
Pero aunque visualmente sea uno de los momentos más bonitos de la extracción, la miel todavía no está lista para ser envasada.
Ahora necesita algo que muchas veces olvidamos cuando hablamos de alimentación: tiempo.
En nuestro proceso artesanal, dejamos reposar la miel aproximadamente 20 días en los maduradores.
Durante este periodo, la miel permanece tranquila para que las pequeñas partículas que todavía pueda contener puedan separarse de forma natural.
Las partículas más ligeras, como pequeños restos de cera y polen, van ascendiendo lentamente hasta concentrarse en la superficie.
De esta forma, la propia decantación ayuda a limpiar la miel sin necesidad de someterla a procesos innecesarios.
Porque no tenemos prisa.
Nuestra filosofía como apicultores artesanos es respetar los tiempos naturales de la miel y de las abejas.
En Mel Casa da Torre producimos nuestra propia miel, la extraemos y la envasamos nosotros mismos. No compramos miel a terceros ni mezclamos diferentes cosechas. Nuestra producción es limitada y vendemos nuestra miel hasta agotar existencias.
Por eso, para nosotros, el proceso no termina cuando sacamos la miel del panal.
Todavía queda trabajo por hacer.
Después de aproximadamente 20 días de reposo, es posible observar en la superficie del madurador pequeñas partículas que han ido ascendiendo.
Entre ellas podemos encontrar principalmente:
Es importante entender que hablamos de partículas propias del proceso de extracción de la miel.
La miel no aparece mágicamente en el tarro completamente limpia. Detrás de cada bote hay un proceso artesanal y varias etapas de trabajo.
Y llegamos a uno de los pasos que más curiosidad despierta.
Una vez que la miel ha reposado y las partículas se han concentrado en la superficie, procedemos a retirarlas manualmente.
Para hacerlo utilizamos un trapo de algodón limpio, que colocamos cuidadosamente sobre la superficie de la miel.
El trapo entra en contacto con la superficie y las pequeñas partículas de cera, polen y otras impurezas quedan adheridas a él.
Después simplemente retiramos el trapo.
Y con él se van las impurezas que habían quedado acumuladas en la superficie.
Es un método sencillo y artesanal que forma parte de nuestra manera de trabajar la miel.
Una vez retirado el trapo, todavía queda un pequeño trabajo manual.
Con una cuchara repasamos cuidadosamente los bordes del madurador para retirar cualquier resto que pueda haber quedado en la superficie.
Y entonces sí.
La miel ya está preparada para pasar al siguiente paso: el envasado.
Este proceso puede parecer sencillo, pero detrás de cada tarro de Mel Casa da Torre hay muchas horas de trabajo.
Nuestras abejas recolectan el néctar en plena Sierra de Os Ancares Lucenses, en el municipio de Cervantes, Lugo. Nuestros colmenares se encuentran en un entorno de alta montaña con una enorme riqueza natural, rodeados de brezales, castaños, robles y otras especies de flora autóctona.
Este territorio forma parte de la Reserva de la Biosfera de la UNESCO y de la Red Natura 2000, un entorno que consideramos parte fundamental de la identidad de nuestra miel.
Después de meses de trabajo de las abejas llega la cosecha.
Extraemos la miel de nuestros propios panales, la dejamos decantar y finalmente retiramos las partículas que quedan en la superficie antes de proceder al envasado.
Todo ello forma parte de una manera de entender la apicultura basada en el respeto por las abejas, la naturaleza y los tiempos de la miel.
Nuestra miel se caracteriza por ser pura, artesanal y cruda, sin aditivos ni mezclas, y procedente directamente de nuestras propias colmenas.
El objetivo de nuestro proceso no es transformar la miel, sino prepararla para su envasado manteniendo al máximo sus características naturales.
Por eso evitamos procesos innecesarios y dejamos que factores como la decantación y el tiempo hagan su trabajo.
La miel de Mel Casa da Torre nace en las montañas de Os Ancares y llega al consumidor directamente desde nuestra explotación apícola familiar en Cervantes.
Después de retirar las impurezas de la superficie del madurador, llega otro de los momentos más esperados de la cosecha:
el envasado de la miel.
Es entonces cuando la miel pasa finalmente a los tarros que llegarán a nuestros clientes.
Y también queremos enseñarte ese proceso.
Porque creemos que cuando compras miel artesanal directamente del apicultor, tienes derecho a saber de dónde viene, cómo se extrae y qué ocurre antes de que llegue a tu mesa.
En Mel Casa da Torre queremos enseñarte todo el proceso, desde la colmena hasta el tarro.
La miel se filtra después de la extracción para retirar las partículas de mayor tamaño que puedan quedar procedentes del panal y del propio proceso de extracción.
El reposo permite que las pequeñas partículas que todavía pueda contener la miel se separen progresivamente y asciendan hacia la superficie. En nuestro proceso artesanal, dejamos reposar la miel aproximadamente 20 días antes de retirar estas partículas.
Son principalmente pequeñas partículas naturales de cera, polen y restos procedentes del panal o de la extracción.
No. La presencia de pequeñas partículas después de la extracción es algo natural. Precisamente por eso la miel se filtra y posteriormente se deja decantar antes de proceder al envasado.
No. Nuestro objetivo es evitar procesos innecesarios y respetar al máximo las características de nuestra miel artesanal. El proceso que explicamos en este artículo se basa en filtrado, reposo, decantación y retirada manual de las partículas de la superficie.
En nuestro proceso artesanal, la miel permanece aproximadamente 20 días en los maduradores antes de retirar las impurezas de la superficie y continuar con el envasado.
Nuestra miel se produce a partir de nuestras propias colmenas situadas en la Sierra de Os Ancares Lucenses, en Cervantes (Lugo).
Puedes hacernos un pedido haciendo click AQUÍ.
La próxima vez que tengas un tarro de miel delante, recuerda que antes de llegar hasta ahí ha pasado por mucho más que una simple extracción.
Abejas → panal → extracción → filtrado → decantación → retirada de impurezas → envasado.
En Mel Casa da Torre seguimos haciendo las cosas con calma, respetando los tiempos de la miel y trabajando directamente con la producción de nuestras propias abejas.
Porque para nosotros, la miel artesanal no es solamente el producto que llega al tarro. Es todo el proceso que hay detrás.
De nuestras colmenas en Os Ancares a tu mesa.
Conoce nuestra miel artesanal de alta montaña
