Siéntate un momento con nosotros aquí, a la sombra de los castaños en Dumia
Muchos nos preguntáis en el colmenar: “¿Por qué vuestra miel es tan oscura? La del súper siempre es clarita”. La respuesta es maravillosa: la miel no es solo un dulce, es el paisaje de un lugar embotellado.
El color de la miel es la "biografía" de lo que las abejas han visitado en un radio que raramente supera los 1.500 metros desde su colmena
La variación cromática depende principalmente de:
Los minerales y pigmentos: Cuantos más minerales tenga el néctar (hierro, magnesio, potasio), más oscura será la miel
El origen botánico: Las mieles de flores suelen ser más claras, mientras que los mielatos (procedentes de árboles como el roble) son densos y oscuros
La altitud y el entorno: Nuestra miel nace a más de 1.200 metros de altitud, en un entorno declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO y Red Natura 2000
La naturaleza es una artista caprichosa. Aunque en Os Ancares mandan los tonos sobrios, si viajamos por el mapa encontramos cosas asombrosas:
Mieles Blancas: Típicas de zonas de trébol o alfalfa. Tienen un sabor suave y, al cristalizar, parecen mantequilla.
Mieles Rojas: Algunas mieles de brezo —muy presentes en nuestras montañas— tienen reflejos rojizos intensos y un punto amargo que enamora a los expertos
Mieles Verdes y Azules: Existen mieles de eucalipto con matices verdosos. El caso de la miel azul en Francia fue una anécdota por el consumo de residuos de caramelos, lo que demuestra que la abeja es un espejo de su entorno.
En los Sandhills de Carolina del Norte (EE. UU.) ocurre un fenómeno único: una miel de un violeta profundo. Aunque se debate su origen, la teoría más firme apunta a que el alto contenido de aluminio en el suelo reacciona con los ácidos del estómago de la abeja. Una rareza mundial que solo aparece bajo condiciones exactas.
Pero bajemos de nuevo a la tierra, a nuestro Cervantes querido
Nuestra miel de alta montaña es oscura, densa y con carácter
Cuando abres un bote de Mel Casa da Torre, no hay una industria detrás; hay una familia que gestiona unas 300 colmenas con mimo
El frío de la montaña: Subimos a los colmenares en plena sierra, donde el clima marca el ritmo de la cosecha en agosto y septiembre
Artesanía pura: En nuestro obrador artesanal, desoperculamos cada panal a mano, uno a uno, con un cuchillo apícola
Miel Cruda: No usamos filtros industriales ni pasteurizamos
Cristalización natural: Al ser una miel cruda y viva, puede cristalizar, lo cual es una señal inequívoca de su pureza y calidad
Nuestra miel de bosque es mucho más que un placer para el paladar; es un remedio natural ideal para suavizar la garganta y fortalecer las defensas
Al llevarte nuestra miel, nos ayudas a mantener vivo el rural gallego y a proteger la biodiversidad de Os Ancares a través de la polinización
