En Mel Casa da Torre cosechamos la miel de nuestras abejas siguiendo la tradición de siempre: con el máximo respeto por las abejas, por la naturaleza y por los tiempos del proceso.
Nuestra miel es cruda, 100 % pura y natural, sin aditivos ni procesamientos, y está a prueba de cualquier tipo de análisis en cualquier laboratorio.
Se extrae directamente de nuestras colmenas situadas en la alta montaña de la Sierra de Os Ancares, en el interior de la provincia de Lugo, un entorno natural libre de contaminación, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO y protegido por la Unión Europea dentro de la Red Natura 2000, una red ecológica de espacios naturales protegidos de alto valor ambiental.
Nuestra miel de alta montaña procede de nuestros colmenares ubicados a más de 1.200 metros de altitud, rodeados de bosques autóctonos.
miel cruda
La vegetación melífera dominante —brezos, castaños y robles— determina el origen floral de nuestra miel, dándole un color oscuro, una textura densa, un sabor intenso y aromático y con una gran personalidad.
Se trata de una miel casera y artesana. Nuestra miel no se pasteuriza ni se somete a tratamientos térmicos, por lo que conserva enzimas, aromas y beneficios naturales. Es una miel cruda y viva, que puede cristalizar de forma natural, una señal inequívoca de pureza y calidad. Si se desea una textura más líquida, basta con calentarla suavemente al baño María, a baja temperatura.
Cada cosecha es analizada en laboratorios oficiales acreditados (LASAPAGA – Xunta de Galicia), que certifican que cumple con todos los parámetros físico-químicos exigidos para una miel artesanal de alta calidad.
Cosechamos nuestra miel en los meses de agosto y septiembre. El proceso comienza en el colmenar extrayendo los panales totalmente operculados de las colmenas, es decir, cuando tienen el grado óptimo de humedad (sobre el 16%).
Una vez extraídos los panales, se procede al desabejado con el máximo cuidado, priorizando en todo momento el bienestar de las abejas. Posteriormente, los panales se transportan en alzas mielarias hasta nuestra sala de extracción, ubicada en nuestra casa familiar. Al llegar a las instalaciones son identificadas y marcadas para poder conocer con precisión su trazabilidad y el colmenar exacto del que proceden.
Una vez allí, comienza un proceso completamente artesanal, primero se desoperculan los panales uno a uno, de forma manual, con un cuchillo apícola, este proceso consiste en quitar la capa de cera (opérculo) que las abejas hacen para cubrir los panales.
Después, estos panales desoperculados, se introducen en un extractor, el cual, mediante centrifugación, sale la miel y cae en los maduradores, en donde se deja decantar un mínimo de 20 días, para así, eliminar posibles impurezas.
Es muy importante que la miel sea cosechada cuando está en su punto óptimo, ya que de otro modo supondría perder cualidades.
Finalmente, la miel se envasa a mano, tarro a tarro, en botes de cristal específicos para la miel, que se conservan protegidos de la luz solar para preservar intactas todas sus propiedades nutricionales, aromáticas y organolépticas.
Apostamos por la pureza y la cercanía: ofrecemos la venta de miel directa del apicultor, sin intermediarios ni procesos industriales. Cada tarro conserva todo el sabor y las propiedades de la miel extraída de nuestras colmenas. Cuidamos a nuestras abejas y trabajamos con respeto por el entorno, garantizando una miel orgánica, auténtica y llena de matices. Si buscas miel pura, elaborada de forma tradicional y sostenible, aquí encontrarás la verdadera esencia de la apicultura artesanal.
Somos apicultores artesanos, por lo que nosotros mismos hacemos todo el proceso. Trabajamos mayoritariamente con colmenas de cuadros móviles (colmenas modernas o Langstroth), que nos permiten observar su interior y nos facilitan su manejo, aunque todavía conservamos en producción varias colmenas de antaño (trobos), hechas de troncos de árboles.
La relación constante entre el apicultor y las abejas es clave para comprender el estado de cada colmena, anticiparse a sus necesidades y determinar el momento óptimo de la cosecha. Este seguimiento cercano nos permite garantizar su bienestar, prevenir enfermedades y protegerlas frente a posibles amenazas externas, asegurando así una producción de miel equilibrada, saludable y de máxima calidad.
Instalaciones certificadas y garantía de calidad
Contamos con una Sala de Extracción debidamente inspeccionada por el Consello Regulador Mel de Galicia y por los servicios oficiales de Sanidad de la Xunta de Galicia, cumpliendo con toda la normativa higiénico-sanitaria vigente. Además, disponemos del correspondiente registro sanitario, lo que garantiza la seguridad, trazabilidad y calidad de todo nuestro proceso de extracción y envasado.
Apicultura sostenible y producto local
Practicamos una apicultura sostenible, respetuosa con el entorno y comprometida con la preservación de la biodiversidad. Cuidar a las abejas y proteger su hábitat es parte esencial de nuestra filosofía, contribuyendo a la biodiversidad y al equilibrio ecológico de la Sierra de Os Ancares.
Nuestros colmenares están situados lejos de zonas habitadas y campos de cultivo, por lo que nuestra miel está libre de pesticidas y contaminantes.
Producimos, envasamos y enviamos toda nuestra miel desde el municipio de Cervantes, contribuyendo al mantenimiento del rural gallego, especialmente la alta montaña y apostando por el consumo de producto local.
Formatos disponibles
Disponemos de distintos formatos para adaptarnos a cada necesidad:
